sábado, 16 de agosto de 2014


Un equipo de investigadores del Instituto EURAC, en Italia, y de la Universidad de Viena, en Austria, descubrieron ADN no humano en la muestra de un hueso de la cadera extraído de una momia con 5300 años de antigüedad, hallada en un glaciar de los Alpes y bautizada como Ötzi, el hombre de hielo.

Se trata de evidencias de una bacteria conocida como Treponema Denticola, un patógeno vinculado con la enfermedad periodontal, halladas tras el análisis de un escáner realizado sobre los restos de la momia, lo que permitió deducir que el hombre de hielo habría sufrido de periodontitis.

Los expertos no salen de su asombro al constatar cómo un hueso tan pequeño y con tanta antigüedad permite, no obstante, obtener datos sobre esta bacteria que se trasladó desde la boca de Ötzi hasta el hueso de su cadera, a través del torrente sanguíneo.

“Este ADN no humano se deriva principalmente de bacterias que normalmente viven sobre y dentro de nuestro cuerpo. Sólo la interacción entre ciertas bacterias o un desequilibrio dentro de esta comunidad bacteriana puede causar ciertas enfermedades. Por lo tanto es muy importante reconstruir y comprender la composición de la comunidad bacteriana mediante el análisis de esta mezcla de ADN”, asegura Thomas Rattei, coautor del estudio.

Los resultados del estudio fueron publicados en la revista especializada Plos One.

0 comentarios:

Publicar un comentario