jueves, 22 de mayo de 2014

Un misterio rodea la muerte de Hugo Chavez, abriendo la posibilidad de una muerte provocada por un cancer inducido, tal como el mismo comandante Chavez y distintos jefes de estado lo afirmaron antes de su muerte. Proyectos ultra secretos del Departamento de Defensa de los EE.UU. y la Agencia Central de Inteligencia con su centro de desarrollo de armas biologicas en Fort Detrick, podrian estar detras de su deceso en el desarrollo de un cancer letal. 

Si usted cree que el cáncer no se puede provocar en el ser humano, está equivocado. Desde la segunda mitad del siglo XX el cáncer ha sido inducido en animales con el fin de experimentar drogas que sirvan para resolver casos de esa enfermedad en el ser humano.

Incluso en América Latina ha habido mucho de ello. Entre los experimentos más recientes está el de las Facultades de Medicina y de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Zulia, Venezuela, donde crearon un modelo de cáncer de mama inducido por el 7-12 dimetilbenz(a) antraceno (DMBA) en ratas, para el estudio y comprensión del cáncer de mama en humanos.

También, se han documentado innumerables casos de leucemia en personas que trabajaron con material radiactivo hospitalario, especialmente técnicos de Rayos X, y no digamos en aquellas regiones donde hubo accidentes nucleares como Hiroshima, Nagasaki, Chernóbil y recientemente Fukushima.

No hace más de 30 años comenzó a estudiarse la participación del virus del papiloma humano en la génesis del carcinoma del cuello uterino. Asimismo, la intervención del virus de la hepatitis B y el virus de la hepatitis C como causa de cáncer del hígado. Comprobado: del 10 al 20% de las personas infectadas con virus de la hepatitis B desarrollan dicha neoplasia.

En los últimos cuatro años hubo una sucesión de casos en ciertos presidentes cuyo denominador común es su militancia en la izquierda latinoamericana.
 Ellos son: Dilma Rouseff, cáncer linfático; Luiz Inacio Lula da Silva, cáncer de laringe; Evo Morales, posible cáncer nasal; Hugo Chávez, sarcoma del psoas; Cristina Fernández, carcinoma papilar de la glándula tiroides, (diagnóstico desmentido posteriormente y atribuido a un error); Fernando Lugo, cáncer linfático; René Preval, cáncer de próstata; y Fidel Castro, con un cáncer posiblemente de colon.

                                             Luiz Inacio Lula da Silva, cáncer de laringe


                                                        Evo Morales, posible cáncer nasal



En el caso de Cristina Fernández cabe preguntarse: ¿Pudo ser un equívoco? La respuesta es sí, pero tragarse tamaño traspié en un país donde la patología tiene un avance excepcional es muy difícil. Más aún si la paciente es la Presidenta del país.

Hugo Chávez denunció que esos cánceres habían sido provocados y desató la ira de mil demonios. Hubo declaraciones desde acusarlo de loco hasta la de una señora —ridícula pero escuchada en su entorno— quien dijo: «Esos cánceres son castigo divino contra los comunistas».

 
  Fernando Lugo, cáncer linfático


                                                      Hugo Chávez, sarcoma del psoas

Y como lo que natura no da, Salamanca non presta, difícil será que personas como dicha señora entiendan que, de los tipos de cánceres listados, solamente del sarcoma del psoas no se tienen datos en cuanto haber sido provocado en seres vivos; pero, el sarcoma de Kaposi, —un tipo de carcinoma relacionado directamente con el virus de la inmunodeficiencia humana y el Kaposi's sarcoma herpes virus— es omnipresente en el mundo.

Vale la pena recordar que del virus de la inmunodeficiencia humana mucho se desconoce. En 1996 el virólogo alemán Stefan Lanka, doctorado por la Universidad de Constanza, sostuvo que nunca había sido aislado y a la fecha, no hay bases firmes para asegurarlo. Se habla sí, de manipulación genética. 

Quedan entonces dos certezas y una duda. Las primeras son: 1- El cáncer sí puede ser provocado en los seres humanos. 2- Los cánceres mencionados, a excepción del sarcoma del psoas, ya han sido inducidos en seres vivos, cuando menos en animales. La duda es: ¿Pudo haber sido casualidad su aparición en tan importantes personajes?

 
                                 Cristina Fernández, carcinoma papilar de la glándula tiroides, (diagnóstico desmentido posteriormente y atribuido a un error)

 Dilma Rouseff, cáncer linfático

A la última pregunta, el teorema de Bayes nos dice que no.

Sugiero entonces, sin presiones ni rechazo a la estadística inferencial, leer acerca de las distribuciones de probabilidad estadística y la prueba de Chi cuadrado que se utiliza en los experimentos genéticos a fin de comprobar si los datos del experimento están de acuerdo con las proporciones mendelianas.



...y saquen sus propias conclusiones...



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