sábado, 22 de marzo de 2014

Uno de los primeros sucesos paranormales acontecidos en la España del siglo XX, más concretamente en Valencia, fue el que tuvo lugar en la casa del Duende de Esparto. En esta casa, llegado el mes de mayo, un fenómeno poltergeist comenzó a producirse.

Todo se centraba en una casa en la Plaza del Esparto, donde vivía la familia Colomero. Los Colomero aseguraban escuchar extraños ruidos en la vivienda a las mismas horas; por la mañana temprano, por la tarde y a altas horas de la madrugada. E incluso algunos habitantes del edificio también aseguraban escuchar el acontecimiento paranormal.

Tal fue la noticia que todo el vecindario se torno de terror y desconcierto ante los sucesos extraños de la familia de la casa. La noticia se difundió rápidamente por la ciudad y comenzaron a llegar a Valencia multitud de personas en busca de respuestas, o simplemente arrastradas por el morbo de aquellos ruidos del más allá.

El 6 de Julio de 1915, un grupo de guardias civiles ordenados por el Gobernador Civil Sr. Motilla, junto con el inspector provincial Rodríguez, el jefe de policía, Oliveras, y el capitán Alicart, fueron los encargados de registrar el inmueble minuciosamente e investigar el caso.


Según los informes policiales textualmente: “A las diez de la noche comenzaron los ruidos. Estos eran más perceptibles en los tabiques ligeros que en las paredes llamadas vulgarmente maestras”

La búsqueda no fue como se esperaba, ya que no encontraron ninguna señal de donde podrían proceder aquellos ruidos, por lo que dieron una explicación al suceso:

“He aquí la causa: Dos camas, un armario que antes no lo era, una pared mediera que divide dos casas, un tabique vibrante, o que debe vibrar. Todo esto produce los ruidos seguramente”

Con tal respuesta se marcharon, pero los ruidos no cesaron. Todo lo contrario, estos fueron poco a poco incrementándose cada día en la casa de los Colomero.

Y seguían llegando más y más curiosos a la Plaza del Esparto para poder ver o escuchar con sus propios oídos al “Duende” de la casa. Todo esto repercutió en peleas de personas que se agolpaban allí, supongo que por diferentes opiniones al respecto.

Ya el “Duende del Esparto” era famoso en el lugar, y un aliciente turístico para todo aquel que pasará por Valencia. Era la portada de los diferentes periódicos españoles, y todo ello aumentaba los incidentes y los problemas a la ciudad.

Un ejemplo de estos:

Las Provincias: “La Casa de los Ruidos. Nueva estrategia de la fuerza pública. Un reto a los espíritus y una contestación inmediata. Las autoridades en ridículo”
Levante: “La casa Misteriosa: la cosa se pone cada vez más seria. Los ruidos siguen en distintos sitios. Una inspección y dos registros sin resultados”
Pueblo: “La Casa de Tócame Roque: Brujas y almas en pena. Los ruidos del nº 7. El descubrimiento de un juez. Las autoridades en ridículo. Carga brutal de la policía”
Las iglesias más cercanas realizaban misas y ceremonias especiales para pedir por aquellas almas que se manifestaban en la casa o para ahuyentar a las ánimas del Purgatorio. Además, con todo el revuelo ocasionado por el supuesto poltergeist, el Ayuntamiento tomo parte y mandó al arquitecto jefe municipal, el Sr. Aymami para que se investigara más afondo las calles cercanas al lugar.

El Sr. Aymami, introdujo micrófonos en diferentes tabiques donde se producían los ruidos y revisó todo el alcantarillado, aparte de diferentes puntos importantes de la estructura de la casa. Pero su búsqueda fue negativa, ya que no pudo encontrar nada para poder dar una explicación a tal suceso.

Así pues, nunca se supo de donde procedían aquellos golpes (raps), y tampoco el por qué de estos. El 13 de Julio de 1915, los fenómenos desaparecieron sin dejar rastro. Y a día de hoy no se han vuelto a producir más en la casa nº 7 de la Plaza del Esparto, en Valencia.


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