domingo, 16 de marzo de 2014


Ya hemos hablado anteriormente del descubrimiento de objetos que podrían ser indicios de civilizaciones superiores que convivieron en la antigüedad con el hombre o que simplemente estuvieron visitando nuestro mundo, pero al parecer hay otros elementos que parecen incomodar a algunas autoridades, porque misteriosamente algunas han “desaparecido” o se les ha tachado de engaños aún con pruebas evidentes en la mano.

Muchos pensamos que existen organizaciones que pretenden evitar que el público se entere de la existencia de otras entidades en el universo o en otras dimensiones, razón por la que tratan que la noticia de estos objetos no trascienda y poco a poco vayan quedando en el olvido.

En 1975 durante unas excavaciones al sur de Ucrania, los obreros encontraron, a unos ocho metros de profundidad, lo que después se conoció como “la bola negra”, y sin pensar en nada extraordinario se la llevó a casa para mostrársela a su hijo, pero luego de un tiempo, cuando se le cayó la capa de arcilla que la rodeaba, se pudo apreciar la perfección de su forma.

Conocido el hecho, posteriormente fue sometida a pruebas en donde no se pudo determinar su edad, pero la arcilla que estaba sobre ella tenía cerca de diez millones de años de antigüedad.

Además, con radiografías del objeto, se comprobó que este tenía un núcleo cuya densidad era menor que cero y su superficie era de aspecto vítreo, pero nada semejante a algo conocido, y que debido a la antigüedad era imposible que alguien la hubiera pulido o fabricado en esos tiempos.

Al ver la masa negativa del núcleo se llegó a pensar que podría tratarse de antimateria, que según las proyecciones a futuro de la ciencia, podría tratarse de un sistema que puede propulsar naves a distancias infinitas. Lamentablemente, al considerar esta posibilidad se hace imposible abrirla debido a los dantescos daños que podría ocasionar.

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